Perfilar las piernas es lo que hace que un corte se vea terminado o se vea hecho a medias. Es la zona donde más se nota la diferencia entre aficionado y peluquero.
Cada raza lleva su estilo: pata recta, cónica, con pelo largo que se mueve o recortada al ras. Lo que tienen en común es que el borde debe seguir una línea continua, sin escalones entre la pata y el cuerpo.
- Trabaja con el perro de pie sobre una superficie antideslizante, no sentado.
- Decide la forma antes de cortar y marcala con el peine.
- Corta primero con máquina la parte que va corta, siguiendo el contorno de la pata.
- Para la parte larga, peina el pelo hacia arriba y recorta con tijera la silueta.
- Redondea la punta de la pata y revisa la línea desde el costado.
- Cepilla y vuelve a mirar: si hay un escalón, se corrige con tijera.
Es una de las razones por las que un corte completo conviene hacerlo en la peluquería: el estilo de cada raza tiene su proporción, y una pata mal perfilada se ve durante semanas.