La pata es donde se junta todo: pelo que crece de más, uñas que se enganchan y barro entre los cojinetes. Es también la zona que más revisa el dueño cuando el perro cojea.
El pelo largo en la pata hace que el perro resbale en piso liso: pierde tracción, se abre de patas y se lesiona. Además acumula barro y tapa cualquier herida entre los cojinetes.
- Revisa primero entre los cojinetes: cortes, espinas, humedad o mal olor.
- Corta las uñas si hace falta, antes de trabajar el pelo.
- Con la pata apoyada, recorta el pelo que sobresale alrededor de la planta, al ras del cojinete.
- Peina el pelo hacia arriba y empareja la parte de arriba con tijera, en forma redondeada.
- Repasa entre los dedos por arriba: ahí también se forman nudos.
- Cierra limpiando y revisando las cuatro patas.
El mantenimiento de patas se hace en cada sesión y se nota en cómo camina el perro. Si hay cojinetes agrietados, humedad o el perro se lame una pata, conviene que lo vea un veterinario.