Las uñas largas no son sólo un tema estético: cambian cómo apoya la pata, lo obligan a caminar incómodo y pueden terminar en lesiones de dedos y articulaciones. Y se arreglan en quince minutos bien hechos.
La frecuencia depende del piso: un perro que camina mucho sobre cemento desgasta, uno que vive en departamento necesita corte cada dos a tres semanas. El corte de uñas, además, ayuda al equilibrio y a la postura.
- Empieza con una pata: un baño tibio ablanda la uña y la hace más fácil de cortar.
- Sujeta la pata firme, sin apretar, y corta un trozo pequeño de la punta, en el ángulo en que crece la uña.
- Con uñas oscuras, ve de a poco y mira el centro: cuando aparece un punto claro u opaco, la vena está cerca. Ahí se para y se lima.
- Lima el borde para que no quede filoso y para emparejar.
- Masajea la pata al terminar: así la próxima vez cuesta menos.
Si las uñas están muy largas y ya encarnaron, o el perro no deja que se las toquen, mejor no forzarlo: se hace en la peluquería, con manejo adecuado.